
El Gobierno del presidente Luis Abinader ha consolidado la salud mental como eje prioritario de su gestión, con una estrategia que abarca prevención, atención hospitalaria, nueva infraestructura y formación de especialistas.
El director ejecutivo del Servicio Nacional de Salud (SNS), doctor Julio Landrón, informó que al inicio de la actual administración el país contaba con apenas 47 camas de intervención en crisis. Hoy esa cifra asciende a 314, distribuidas en los principales hospitales de la red pública, con la meta de superar las 500 antes de que finalice el año.
"Para que todas las provincias dispongan de capacidad de respuesta ante las emergencias de salud mental", expresó Landrón, destacando que el objetivo es que cualquier ciudadano, sin importar dónde resida, pueda recibir atención especializada cerca de su comunidad.
Entre las acciones en marcha, el SNS ha fortalecido las unidades de salud mental en hospitales públicos mediante la incorporación de psiquiatras, psicólogos y equipos de intervención en crisis, al tiempo que amplía las residencias médicas en Psiquiatría para reducir el déficit de especialistas en distintas regiones.
En materia de infraestructura, se construyen nuevos Centros Psicosociales en Higüey y Moca, y para el próximo mes de agosto está prevista la entrega de otro centro especializado. Asimismo, se anunció la apertura del primer Centro de Salud Mental Infantil de la red pública, que funcionará en las instalaciones del antiguo Hospital Santo Socorro —hoy Hospital Manuel Rodríguez Jiménez— con más de 17 camas de internamiento para niños y adolescentes.
También avanzan los trabajos del Instituto de Neurociencias, que operará en el Centro Clínico y Quirúrgico de la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, albergará la residencia nacional de Psiquiatría y ofrecerá servicios especializados en enfermedades mentales y neurológicas de alta complejidad.